lunes, 4 de octubre de 2010

Hoy es uno de esos dias en los que tengo ganas de desaparecer, de hacer que las preocupaciones cotidianas se esfumen de mi vida, solo por un rato.En mi opinión, la vida seria aburrida sin problemas para resover, sin tristezas, creo que a veces, el sufrimiento nos hace madurar más rápido.
Me gustaria solo por hoy, no tener que elegir entre que me conviene y que no, No sentirme presionada y aturdida por tantas opiniones a la ves. Saber que el solo hecho de lastimar a alguien que quiero no puedo ni pensarlo.
Siento que mi mente esta tan desordenada y confundida como esta nota.Pero asi me siento hoy ~

martes, 28 de septiembre de 2010

martes, 3 de agosto de 2010


La vida no es siempre color de rosa, me gustaría que así lo fuera,Pero seria muy aburrida. Hay que aprender a superar los obstáculos que nos impone el destino, a caerse y luego levantarse. ~
A veces NO TODO es lo que PARECE ~

domingo, 1 de agosto de 2010


Está bien dudar, reflexionar, incluso está bien el miedo, pero a veces hay que avanzar. Juntar coraje y atreverse a hacer eso que hay que hacer da pánico, pero una vez que damos el primer paso todo desaparece y eso es atreverse.
Podemos abandonar ese lugar seguro y animarnos o acobardarnos y quedarnos en una burbuja de cosas desconocidas. El coraje. Es el coraje el que hace las cosas distintas.
Una vez que perdimos el miedo y lo hicimos casi da risa pensar que teníamos miedo y al final... Al final no era tan difícil.

jueves, 29 de julio de 2010

Todo el tiempo estamos entre el sí y el no. Elegir entre sí y no tal vez sea la decisión más difícil de tomar. Hay veces en que la diferencia entre decir sí o decir no puede ser determinante, puede cambiar tu vida para siempre.
El no ya lo tengo, dice alguien para darse coraje, porque el no es lo que nos rige. Decimos que no a todo, todo el tiempo. Pero a veces, decimos algunos sí. A veces decimos sí sin medir las consecuencias, y ese sí cambia todo. ¿Pero no se trata de eso la vida? ¿De decir sí, de avanzar, de vivir...? El sí nos compromete, y nos desnuda. El sí expone nuestros deseos. El sí señala que algo nos falta.
Una vez más estamos ante esa decisión. Que todo siga siendo
no, o animarse al sí y zambullirnos en la vida. Esa vida que vivimos deteniendo todo el tiempo con el no.